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El Sínodo de Mujeres en Barcelona reafirma
la determinación de las mujeres a cambiar la realidad

Más de 700 mujeres de toda Europa y otros países del mundo han ratificado su determinación de cambiar la realidad en la clausura del II Sínodo Europeo de Mujeres en Barcelona (del 5 al 10 de agosto del 2003).
En referencia al deseo individual y colectivo de las mujeres de "moverse para cambiar el mundo", en la resolución final del Sínodo se comprometen a "reinventar y redefinir las identidades individuales y colectivas, a crear una alternativa a las estructuras de poder establecidas e impeler el surgimiento de nuevos parámetros políticos".

Reafirmando la resolución del I Sínodo Europeo de Mujeres (Gmunden, Austria, 1996), y siguiendo su lema, "Las mujeres cambian Europa", y sus recomendaciones en los ámbitos político, económico, espiritual y de desarrollo personal/identidad, las participantes en el Sínodo de Barcelona condenaron contundentemente la invasión de "principios neoliberales y objetivos de enriquecimiento del crecimiento económico" en todos los aspectos de la vida, así como la violencia estructural y la discriminación en el los aspectos legal, político, social, educacional, religioso y sexual, y se comprometieron a continuar trabajando para abolir el racismo y las estructuras homofóbicas en las instituciones sociales y religiosas.

Afirmando la importancia del lideraje de las mujeres en todos los ámbitos de la vida, se animaron entre sí a hacer valer sus propias experiencias como mujeres, a fortalecer su autoridad espiritual y religiosa y a hacer valer su voluntad y decisión de participar en los procesos de toma de decisiones.

En su discurso final, la teóloga feminista Mercedes Navarro subrayó la importancia de la visibilidad de las mujeres en todos los ámbitos y animó a las participantes a creer en el poder de sus propias ideas y en el hecho de que sus conceptos alternativos, así como los que aporta la teología feminista, pueden ser herramientas efectivas para cambiar realidades y ayudar a crear una Europa realmente intercultural e interreligiosa.

La teóloga y rabí judía Eveline Goodman-Thau pidió a las mujeres que no dejen de hacer oír sus voces. Goodman-Thau anotó la necesidad de que el movimiento de mujeres aborde cuestiones religiosas a la par que plantea soluciones sociales y políticas e inicia el diálogo interreligioso entre las mujeres.
"En la búsqueda de su identidad religiosa, las mujeres de distintas tradiciones piden respuestas a preguntas parecidas. Las fronteras naturales y culturales se difuminan y somos responsables de la vida de todas."

Las mujeres musulmanas de Alemania que han participado en el Sínodo en la dirección de los talleres apuntaron que las diferentes tradiciones religiosas comparten tienen muchas funciones y objetivos en común. En la rueda de prensa que tuvo lugar durante el Sínodo, Rabeya Müller, del Centro de Mujeres Islámicas para la Investigación y el Desarrollo en Colonia (Alemania), remarcó la importancia de proyectos interreligiosos de las mujeres y expresó su deseo de que el próximo Sínodo de Mujeres sea un encuentro decididamente interreligioso.
La propuesta de que el próximo Sínodo Europeo de Mujeres sea interreligioso fue asimismo fuertemente secundada por Antie Röckemann, presidenta del Europen Women's Synod Association, en la rueda de prensa del sábado.
Tanto Röckemann como Maria Josefa Amell, presidenta del Col·lectiu de Dones en l'Església, que ha sido el principal organizador del Sínodo en Barcelona, subrayaron el éxito del Sínodo como un espacio que ha permitido a mujeres de diferente formación cultural y religiosa analizar las estructuras patriarcales e intercambiar experiencias y estrategias para convertir Europa y el mundo en un sitio donde todos podamos vivir mejor.
"Aparte de las resoluciones -dijo Amell-, cada mujer se lleva a casa una enorme riqueza de experiencias, un amplio catálogo de ideas y estrategias nuevas, que las mujeres utilizarán para continuar su trabajo para el cambio en sus propias comunidades."

Finalmente, Antie Röckemann recalcó que el movimiento del Sínodo de Mujeres va más allá de las 700 mujeres reunidas en Barcelona. Todas ellas continuarán "caminando juntas", como indica el sentido etimológico del término "sínodo", reuniéndose nuevamente en sínodos regionales en diferentes lugares de Europa y en el III Sínodo Europeo de Mujeres, previsto para el año 2008.

Nota de prensa, 10 de agosto 2003


5-10 de agosto, 2003
Universitat Autònoma de Barcelona
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